En las horas del silencio caminaba el recuerdo, cada vez mas lerdo.
En las horas del silencio caminaba la alegria, con la quijada adolorida.
En las horas del silencio caminaba la tristeza, admirando la belleza.
En las horas del silencio caminaba tambien yo, desgastandome los zapatos de los pies descalzos, observando la noche, observando la luna, pensando en el siguiente paso a dar, cada vez duele más y más, pero a final de cuentas...
Los pasos alejan, los pasos acercan, el corazón late, la frente suda, y las manos se aferran a lo inexistente con tal de no sentirse solas.
Y recuerdo y olvido, me rio y lloro...
El olvido triste y desvencijado regresa para ser recordado, el recuerdo se prepara para ser olvidado, y la alegria y la tristeza se unen de nuevo, porque cada uno se recuerda que sin el otro, sin el otro no es nada.
:| Algo que se me ocurrió de repente, no rima ni tiene métrica pero no me importa.